El euríbor a 12 meses, el indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas en España, encara el año en unos niveles insólitos: se ha despedido de 2017 con una media mensual del -0,19%, la más baja de la historia, y muy lejos de los máximos de 2008, cuando llegó a superar el 5%.

El indicador ha encadenado su decimosexto mes consecutivo en mínimos, lo que se ha convertido en una excelente noticia para quienes tengan una hipoteca variable, ya que su cuota mensual se seguirá abaratando.

Para un préstamo hipotecario de entre 100.000 y 120.000 euros sujeto a un interés del 1%+euríbor, el ahorro anual estará entre los 59 y los 70 euros, según los cálculos del mercado.

¿Y qué podemos esperar para 2018? Durante los próximos meses podríamos ver más caídas, aunque todo apunta a que 2018 podría ser el año en el que veremos un cambio de tendencia, ya que el euríbor a 12 meses podría adelantarse a lo que podrían hacer los tipos de interés en la eurozona en dicho plazo. Así, muchos expertos sospechan que estamos ante el principio del fin de las caídas del euríbor.

Las previsiones del sector financiero apuntan a que los primeros síntomas del nuevo rumbo podrían producirse en primavera, justo un año antes de que el Banco Central Europeo (BCE) decida encarecer el precio del dinero. Y es que hasta primavera de 2019 no se espera que la eurozona esté preparada para enfrentarse a la vuelta de la normalidad monetaria.

Habrá que esperar para saber si esta vez acierta el mercado y si finalmente los bancos son capaces de sacar adelante el euríbor plus, un nuevo cálculo que promete reducir la volatilidad y que en 2017 no ha podido ponerse en marcha por la dificultad que supone su implantación.